Presentamos el Orchidarium, de Emmanuel Laverde, un libro para habitar, para negociar las distancias, las competencias y las cooperaciones. Un libro múltiple compuesto de varias voces y expresiones. Un libro sonoro, compuesto como texto y como obra de arte, un libro simbiótico y vivo, un libro orquídea. Este Orchidarium, que lanza al mundo el artista e investigador maravillado, ha sabido dialogar con esta inteligencia colectiva y armónica de la vida, de la que las orquídeas son tan magnífico índice. Y es que se trata de un libro que recorremos, página tras página, como viajeros de territorios.
Las páginas del Orchidarium condensan en contrapunto enunciaciones científicas y señales poéticas con materias visuales, reflexivas, y expresivas. El contrapunto entre dibujo y escritura traza territorio en cada una de las páginas para que estas sean habitables, para que el lector-expedicionario reconozca sus interferencias y también se sienta invitado a escuchar aspectos de la melodía de la vida.
Laverde ha sabido ir a las orquídeas y volver de ellas de un modo radicalmente diferente al de los cazadores de orquídeas y otros depredadores humanos, ha sabido negociar sus cercanías, distancias e interferencias mutuas, y su libro es la mejor señal de esto. Estas relaciones reseñadas entre flor y polinizador se producen en la multiplicidad de relaciones que las orquídeas completan y construyen con musgos, hongos, bacterias, insectos habitantes y visitantes, árboles anfitriones, clima, lluvias, atmósfera y luz, entre muchas. Así pues, este no es un libro sobre flores, tampoco es un libro sobre una especie o sobre variedades, es un libro sobre mundos. Las orquídeas se manifiestan en la expresión del artista y también en la aventura de visión, escucha y pensamiento de su lector-viajero, como territorios plenos de relaciones entre organismos y formaciones.
Ricardo Toledo Castellanos.